La única forma de vencer tus propias sombras es encender tu propia luz interior

A veces en la vida llega ese momento de la noche oscura del alma, cuando se vive el encuentro con la nada. Una experiencia en que sientes un espacio vacío en el corazón y un profundo e infinito sufrimiento que genera la caída libre y profunda del ánimo. En dicho momento, se pierde absolutamente la esperanza de que las cosas pueden cambiar para mejor. Se desvanece la fe. Te percibes absolutamente solo(a). Ni a la divinidad la sientes contigo para auxiliarte. Tu modo de pensar se cierra y rigidiza. No eres capaz de tener visiones de un mañana y cómo hacerlo para salir de la crisis. No brotan ideas, ni ocurrencias que generen caminos alternativos. No se ven ayudas de terceros. Estás inevitablemente atrapado(a) en una sensación de devastación inminente de tu propio mundo que se desmorona ante tus ojos, tu mente, corazón y alma.

Tus emociones están en desbalance. Solo experimentas frustración, decepción, rabia, impotencia y desespero. Sufres de insomnio, las noches se tornan largas con muchas elucubraciones mentales. En esos momentos de oscuridad interior, algunos(as) solo ven como solución el querer morir o quitarse la vida, para aliviar el dolor y sufrimiento interno. Claramente es una acción de angustia y miedo. Otros(as) se encierran y se desvinculan de sus antiguas rutinas quedando atrapados(as) en un sillón o en la cama de su habitación, dejando pasar días, semanas o meses si no se hace algo diferente.

Lo cierto es que no hay caminos, ni fórmulas probadas si no las visualizas por ti mismo(a). Se puede llegar a depender de la propia nada porque las sombras propias han envuelto tu existencia cual boa constriñe su presa. Claramente, la solución para superar esta oscuridad inminente que te atrapa proviene primeramente de ti. Nadie te puede ayudar si no sacas fuerzas de flaqueza, para salir de ese vacío que te lleva a hundirte más y más. No hay nada, ni nadie que pueda sacarte de esa noche oscura del alma más que tú mismo(a). Las demás personas pueden socorrerte, si es que por suerte del destino, se encuentran justo en ese momento que te hundes completamente en una espiral de agresividad y daño a ti mismo(a). Pero no todos corren la misma suerte, solo algunos(as) pueden contar la historia. Ya sea porque apareció alguien que los auxilió a tiempo o una mascota les distrajo segundos antes de su intención y esto les ayudó a salir de ese estado de vacío fatídico; en otras ocasiones, un ruido repentino sobresalta a la persona, quien reacciona y se da cuenta que no es la vía, abandonando la intención. Pero en varias ocasiones, no hay terceros para ayudar. Lo más probable es que te encuentres absolutamente solo(a) con la nada que carcome el alma. La lucha y el conflicto suceden en la mente y corazón de quien padece esta experiencia interna.

En esos momentos críticos lo único que queda es luchar contra los pensamientos negativos y encender tu propia luz interior. La oscuridad del alma sólo se vence manejando tu grado de luz interna, pues la oscuridad no se vence de otra manera. Recuerda el pasaje del Génesis donde se narra que antes de que existieran las galaxias y la vida solo existían las sombras, las tinieblas y la nada. En un repentino instante un espíritu diferente que se movía entre dichas sombras pensó y dijo hágase la luz. Y en dicho momento las sombras se separaron de la luz y la divinidad llamó día a la luz y noche a las tinieblas. Este espíritu es la Divinidad lumínica y la fuente de todas las formas de existencia que trascienden las sombras. Este pasaje refiere una enseñanza de que en realidad no hay caminos más lo que tú elijas y decidas realizar. La divinidad supera la oscuridad creando la luz. Fue un acto de decisión y creación. Lo mismo sucede cuando te ves rodeado de sombras y tinieblas en tu interior. Cuando vives dicha experiencia es el instante del libre albedrío, de decidir continuar viviendo o simplemente dejar que el vacío y la nada tomen el poder por sobre tu voluntad. No puedes vencer las sombras, pero si las puedes eclipsar y reducir prendiendo tu propia luz que se aloja en el fondo del corazón. Si le das chance a ese punto de luz interior entonces podrás desvanecer la noche oscura del alma y salir de la crisis.

Recuerda que después del minuto más oscuro de la noche llega el amanecer y las aves comienzan a cantar al primer despunte de luz del alba. Si te decides a traspasar ese momento oscuro de tu vivencia interna, entonces, darás paso a un nuevo renacer como un ave fénix emergiendo de las cenizas del pasado que dejas. Será un nuevo despertar porque te darás una nueva oportunidad de vivir y afrontar la vida con tu última fuerza. La vida y el mundo te esperan para abrirte nuevos caminos y no importa si en ese momento no sabes qué hacer y hacia dónde ir. Solo date la oportunidad, sincérate de que necesitas ayuda y comunica lo que te ocurre para que aparezcan las personas y las manos solidarias, que te ayuden a sacarte de ese hoyo profundo en el que caíste.

Si estás experienciando síntomas como los descritos o estás en una fase previa que implica padecimiento de insomnio, llanto, desasosiego, angustia, sentido de soledad, desesperanza, desmotivación con lo que haces y tu vida, ganas de renunciar a tu trabajo, alejamiento de tus amistades y seres queridos, deseos de morir, reclamo a Dios o pérdida de la fe por diversas razones es prioridad que pidas ayuda.

Previene la noche oscura del alma sincerándote sobre lo que te ocurre a alguien de tu confianza. Cuéntale a tu red de seres queridos cercanos. Agenda hora con un profesional de la salud mental, para que te asista en la crisis y comiences un proceso de sanación de tu mente, corazón y alma. Date la oportunidad de mejorar a tiempo. Si es tu caso puedes completar el formulario de preconsulta psicológica aquí, te contactaré lo antes posible para orientarte sobre los pasos a seguir.

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Tamara Rojas W.

Tamara Rojas W.

Psicóloga, Trasciende Ahora ®

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