Reprográmate, cambia tu vida y prospera.

Cambiar tu vida implica un proceso de transformación que comienza en tu interior. Para lograrlo debes pasar por un replanteamiento de tus ideas y creencias, como también aprender a regular tus emociones. Como se dice popularmente debes fraguar o templar el carácter. Pero para que este proceso de cambio pueda tornarse real, requieres tener claridad de por qué quieres cambiar tu vida, hacia dónde quieres dar ese giro y para qué lo quieres hacer. Es importante entonces pensar qué quieres realmente ser y hacer, es decir, qué propósito o vida de los sueños quieres para ti mismo(a).

El proceso no es fácil, pero tampoco imposible. El deseo del cambio requiere acompañarse de un importante esfuerzo, fuerza de voluntad y una alta automotivación, pues no solo implica modificar y abandonar viejos hábitos que hoy te tienen en un presente que no es lo que quieres, sino también reconocer la responsabilidad que te compete en quién eres y estar donde estás hoy. La opción obviamente siempre es tuya. Puedes quedar y permanecer en el presente que vives y adaptarte a él, asumir la realidad que te toca vivir manteniéndote en la comodidad de lo conocido y predecible. No obstante, si estás pasándola mal, no te sientes realizado(a), sientes que podrías ser de otra manera, estar en otro lugar, y que las cosas podrían ser mejor, entonces quizás sería interesante evaluar la posibilidad de reformular tu vida, comenzando con un viaje de exploración hacia tu mundo interior.

¿Y por qué debes reprogramarte para cambiar tu vida? 

Porque si no cambias tu modo de pensar, de sentir y actuar seguirás repitiendo los mismos resultados que te tienen hoy donde estás, vayas donde vayas. Aunque te mudes de casa, barrio o incluso de país, hicieses un cambio de tu look e imagen física, busques una nueva pareja o decidas estudiar otra profesión, si no cambias desde dentro de tu ser, lo más probable es que tiendas a repetir el mismo estilo de decisiones, comportamientos y acciones que te han llevado a configurar la realidad que hoy vives y que te genera incomodidad y frustración.

Por eso cambiar tu vida requiere primero que te reprogrames, solo así podrás prosperar hacia el logro de tus metas y sueños. Pero mirarse al espejo y ver lo que reflejas al mundo no es fácil. Algunas personas sucumben al ver lo que son realmente y prefieren seguir como están, negando sus sombras, y endosando a los demás el resultado de sus vidas. Es que el acto de reconocerse a sí mismo(a) es un acto de valentía. En el caso de quienes han tenido vidas muy dolorosas y traumáticas, requieren ser tratadas por especialistas, para poder superar y rehabilitarse de lo que los tiene anclados en un serio o grave desbalance mental y emocional.

Un buen porcentaje de personas que, si bien no han sido expuestos a eventos traumáticos, experiencian frecuentemente una insatisfacción permanente, no logran experimentar el ser felices, ni sentirse plenos, sienten que podrían ser algo más o algo diferente. En general, se sienten confundidos, sin sueños, ni un propósito definido que les brinde la razón y motivación de ser quienes son y para qué están donde están. A veces incluso, se sienten no pertenecientes a su colectivo de referencia y empiezan a esperar que pase algo, que les brinde una suerte de señal externa sobre el plan de sus vidas. Mas la respuesta siempre se haya en el interior de cada uno, sí de ti mismo(a), no afuera. Por lo que en vez de estar esperando aquello condicionado a un rango de probabilidad y endosando el poder del cambio a eventos o terceras personas, es beneficioso explorar el ser interno. En otras palabras, modificar el enfoque personal proporciona proyectar al exterior una nueva forma de pensar, sentir y actuar, que gatilla el tornarse un agente y promotor activo para un verdadero cambio de vida.

Finalmente existe otro grupo de personas que cambian sus vidas como un modo de huir y escapar de la realidad que viven, la cual obviamente no toleran. En algunos casos no queda otra opción que mudarse a una nueva ciudad, región o país, porque surgen en el mejor de los casos oportunidades laborales, estudios, negocios, y en el peor de los casos pérdidas de seres queridos, separaciones, situaciones de maltrato, etc. Pero hay un caso más específico de quienes cambian por cambiar. No hay motivos externos por los que justifiquen su variación de vida, ya sea cambios recurrentes de carrera profesional dejándolas inconclusas, no durabilidad en los trabajos que obtienen ya sea despidos o renuncias, cambios frecuentes de pareja, entre otros. Este último tipo de personas no es que hagan realmente un cambio de vida, sino que están siempre huyendo de algo que no tienen claro y que los hace incapaces de lograr cierta estabilidad en sus vidas. Estas personas también sería ideal que consulten a un profesional de la salud mental cuando se dan cuenta y ven que este modo de operar en sus vidas comienza a ser perjudicial para sí mismos.

Espero que este artículo de blog te ayude a reflexionar si tú o uno de tus seres queridos se encuentra en alguna de las variantes descritas. Te comparto a continuación algunas sugerencias para iniciar el reprogramar tu mente y emociones en pro de tu proceso de cambio y transformación si así lo deseas:

  • Haz ejercicio: Practicar algún deporte afecta en forma positiva el ánimo, ya que te ayuda a secretar sustancias que estimulan el sentirse mejor, más optimista y sentir felicidad.
  • Practica yoga, Taichi o meditación. Estas prácticas ayudan a centrar la mente y equilibrar los estados del cuerpo, emociones y pensamientos.
  • Abandona adicciones que te perjudiquen la salud y estén afectando negativamente tu capacidad de ser funcional al medio.
  • Haz actividades que desafíen tu cerebro para pensar desde diferentes enfoques: Resuelve preguntas de ingenio, ejercita con puzzles, sudoku, sopa de letras, juega ajedrez, dominó, ludo, damas, entre otros juegos de mesa.
  • Lee libros de autoayuda, pues son buenas guías que te aconsejan y te hacen tomar conciencia sobre cómo piensas.
  • Escoge una frase positiva, reflexiónala, trabájala y repítela todos los días por un ciclo de al menos 21 días o un mes para injertarla en tu set de pensamientos e ir menguando tendencias negativas de pensamiento. Revisa otras frases positivas pinchando aquí.
  • Escucha música positiva que te motive e influya en el implantar ideas y emociones promotoras de optimismo, esperanza y fe.
  • Practica respiración profunda, te ayudará a calmar la ansiedad, la tensión, el estrés entre otros síntomas para refocalizar tu mente y mantenerte concentrado(a) en tus metas. Para leer beneficios de esta técnica de respiración pincha aquí.
  • Visita un coach, un guía espiritual o un psicoterapeuta para comenzar a conocerte y comenzar el viaje hacia un cambio de vida real, reconociendo tus sombras y los sets mentales que boicotean tu proceso de transformación. Puedes comenzar llenando mi formulario de pre-consulta psicológica pinchando aquí.

Espero tus comentarios.

Facebook
LinkedIn
Email
WhatsApp
Tamara Rojas W.

Tamara Rojas W.

Psicóloga, Trasciende Ahora ®

Deja un comentario

¿En qué te puedo ayudar?