Qué son las frases positivas y cuál es su utilidad en salud mental

Desde hace un par de años se ha producido una prolífica publicación de frases positivas, motivadoras e inspiradoras entre otros nombres similares a través de los diversos canales de redes sociales (youtube, facebook, instagram, blogs, etc.), además de libros, cursos y talleres  que promueven que es posible el efectuar un cambio radical de la vida personal a partir de la modificación del modo de pensar la realidad propia y circundante.

¿Qué son las frases positivas?

Las frases positivas son pensamientos nacidos de la reflexión de una persona o un saber popular que se transmite de generación en generación –ya sea en forma oral o escrita– y que envuelve en su contenido una sabiduría única que traspasa las barreras del tiempo.

Este saber contenido en este tipo de frases presenta la cualidad de generar en quien las lee una resonancia positiva interna que induce sentimientos de esperanza, consuelo, optimismo y motivación para afrontar de un modo eficiente y adaptativo situaciones difíciles o de crisis que se presentan en el día a día o a través de la vida. Es decir, son frases que en sí mismas constituyen una llamada al corazón y alma de quien las lee activando la capacidad de resiliencia.

Las frases positivas son verdaderas cápsulas de sabiduría altamente concentradas elaboradas por personas que vivieron experiencias similares a las nuestras y que lograron tener un estado de “eureka” o estado de conciencia que les permitió encontrar un alivio, una solución o un modo de ver las cosas más allá del pensamiento común que se aplica día a día.

pareja bajo la lluvia
Ver Frase Positiva, «A mal tiempo, buena cara»

En estos últimos años por la crisis que se está viviendo a nivel global, las frases positivas han tomado fuerza. Esto porque su revisión ayuda a las personas a mantener el ánimo en alto, no perder el enfoque de sus metas, seguir optimistas sobre lo que se anhela y también a cambiar el punto de vista personal cuando se está en un asunto complejo que cuesta resolver por sí solo.

Para la psicología, las frases positivas se han constituido en un buen recurso de bajo costo y de gran alcance para promocionar la salud mental y prevenir que las personas entren en una espiral de sentimientos negativos. Cuando este tipo de sentimientos comienzan a volverse permanentes en una persona puede devenir luego en desmotivación, frustraciones y desvitalización que al tornarse crónicos pueden terminar desarrollando depresiones, ansiedades, estrés u otro tipo de trastornos de salud mental.

A consecuencia de esto, en la gran red de internet encuentras cientos o miles de frases positivas, que pueden generarte inspiración, motivación o un cambio de perspectiva respecto de tu propio modo de interpretar la realidad. En este sentido, las frases positivas ayudan a salir adelante, pues son una suerte de iluminación del sendero cuando se está desorientado, confuso o desanimado.

Un modo de poder tomar beneficio de estas frases positivas es que escojas una de ellas, la que más te haga resonancia en ese momento, reflexionar sobre cómo se contrapone o te ayuda a ti mismo en lo que quieres o anhelas, y repetirla cada vez que sea necesario.

El ejercicio de reflexión y de repetición de una frase positiva te ayuda gradualmente a ir cambiando tus patrones mentales arraigados que pueden estar generando ciertos estados de rigidización y sufrimiento interno. Puedes, incluso, mantener una frase por años como referencia para ti mismo. Si una frase, por ejemplo, te da sentido, te fortalece, te anima o te motiva en los momentos más necesarios de tu vida diaria o de crisis, entonces mantenla en tu notero de bolsillo o en lugar visible para ayudarte con ella.

El punto es que la o las frases que escojas para ti mismo influyan profundamente en ti, para seguir adelante con tu vida y tus sueños de la mejor manera posible.

No obstante, siempre es necesario realizar una advertencia y consejo en estos temas de pensamiento y frases positivas. Hay que tener cuidado de caer en un fanatismo y en un uso superficial e indiscriminado de este tipo de recursos. A veces las personas exageran el uso del enfoque positivo que les hacen perder la empatía con el dolor y sufrimiento ajeno, al punto de enjuiciar al otro en ese momento de dificultad, en vez de acompañar y contener con cariño a quien no la está pasando bien.

En otras ocasiones, es la misma persona que por tratar de mantener un enfoque positivo de pensamiento termina desconectándose absolutamente de sus propios estados internos, no permitiéndose caer en estados bajos de ánimo o de rabia.

Hay que aclarar que algunas emociones como el llanto, el miedo  y la rabia son necesarias y válidas. Si alguien requiere llorar o necesita descargar su ira debe hacerlo. De lo contrario, esa persona continuará acumulando estados reprimidos en su interior que pueden explotar como una verdadera olla a presión sin visualizarse las consecuencias, o implotar en su propio ser, gestando incluso enfermedades psicosomáticas que terminen en el desarrollo final de enfermedades reales.

En este sentido, quiero clarificar que todas las emociones son buenas y tienen su objetivo para la mantención del equilibrio interno del ser. Cada una de ellas tiene su función y son necesarias. No se les puede reprimir, ni negar. Al contrario, hay que dejarlas fluir y expresarse. Por ejemplo, el miedo te ayuda a prevenir y evadir situaciones peligrosas.

El punto clave es que una vez que se ha dado el espacio y el tiempo necesario al dolor, al llanto, la rabia o el desánimo, llega un segundo tiempo de reacción y recuperación donde las frases positivas pueden ser una herramienta útil como píldora para el alma.

Entonces te preguntarás cuándo hay que preocuparse si una persona está desplegando emociones o pensamientos negativos. Cuando ellas se tornan crónicas, no hay motivo ni causa por el cual éstas se generan. O si hay alguna causa de origen, su fecha es muy pretérita. Esta actitud negativa de ánimo bajo, explosivo o de miedo, comienza a generar problemas con la familia, los seres queridos, amigos y trabajo en forma ascendente. Es decir, en vez de ir solucionando, el problema se agrava, profundiza y se torna disruptivo.

En síntesis, las frases positivas son un recurso útil y efectivo para cuidar tu salud mental y la de tus seres queridos. Selecciona las tuyas, reflexiona sobre ellas y repítelas para ir adquiriendo la nueva visión que ellas te brindan. Puedes incluso conversar e intercambiar ideas sobre las frases que te resuenan con tus seres queridos o amigos para escuchar otras formas de interpretarlas y extraer el máximo mensaje de las mismas. Puedes llevarlas en tu celular, en un notero de bolsillo o ponerlas en un poster en tu habitación u oficina para tenerlas presente en tu día a día.

Si en algún momento, las frases no están siendo suficiente y empiezas a experimentar estrés, ansiedad, insomnio, tendencia al llanto o la ira, entre otros síntomas quizás sea ya momento de consultar a un especialista. Si por casualidad este fuese tu caso, puedes revisar y llenar el formulario que está en mi sección de pre-consulta psicológica para saber si requieres ayuda, y yo te llamaré para orientarte al respecto.

Finalmente, espero tus comentarios sobre este artículo especial sobre las frases positivas y su utilidad para la salud mental. Estaré leyéndote y respondiendo.

Facebook
LinkedIn
Email
WhatsApp
Tamara Rojas W.

Tamara Rojas W.

Psicóloga, Trasciende Ahora ®

2 comentarios en «Qué son las frases positivas y cuál es su utilidad en salud mental»

Deja un comentario

¿En qué te puedo ayudar?