Vive, sueña, esfuérzate y todo se te dará como lo has soñado

Si te quejas de tu vida, quizás es el momento de replantearte sobre el camino que recorres. No tiene mucha lógica estar todos los días descontento(a) con quien eres y lo que haces. Si te pesa despertar en la mañana, porque debes cumplir con una actividad que no te satisface, y que al llegar al trabajo tampoco es grato el compartir con tus colegas, con tu jefe no tienes buenas relaciones y solo haces esa rutina para poder sobrevivir a fin de mes … créeme que estás haciendo todo para perjudicar tu salud mental.

La vida humana es breve, para que pases casi más de la mitad de tu vida haciendo cosas que simplemente no te hacen sentir pleno. Quizás optaste por ese camino simplemente por inercia. No se te ocurrió hacer algo diferente porque nunca te planteaste qué querías ser o hacer. O, quizás tomaste ese camino por influencia familiar. O, posiblemente tu puntaje de admisión universitaria no te dió más libertad de elección. Quizás decidiste ser práctico(a) y te dedicaste a un oficio, profesión o carrera que te brindaba mejores oportunidades laborales. Incluso, puede que hayas tomado ese camino porque simplemente te consideras una persona común, sin mayores talentos, que nunca ha soñado con ser o hacer algo en específico. Quizás te pusiste a trabajar en dicho lugar, porque fue lo que te resultó sabiendo que te disgusta día a día repetir dicha rutina.

Pero la opción es tuya, siempre ha sido tuya. Así como decidiste optar por tomar aquello que se dió en el camino de tu vida diaria, también puedes decidir variar tu vida. Puedes optar por dejar de sobrevivir, y comenzar a vivir. ¿Cómo? Comenzando a soñar. Así tal cual, sí soñar, porque soñar es el primer paso para concretar lo que realmente quieres ser y hacer en la vida. Inicia entonces imaginando cómo te gustaría que fuera tu vida. Visualiza una escena ideal. Luego, escríbela o dibújala.

El siguiente paso es preguntarte ¿qué acciones debo hacer para lograr estar en eso soñado? Idea un plan de acciones. Ponle plazos en días, semanas, meses y años. Ordena tu horario post-trabajo y establece cuántas horas diarias dedicarás para lograrlas. Prioriza por aquellas que dependan absolutamente de tu voluntad y persistencia. Identifica las acciones que requerirán la ayuda de terceros. También establece cuáles acciones te implicarán adquirir conocimientos específicos para poder realizarlas. Con todo esto, ya tendrás una claridad aproximada de cuánto deberás esforzarte para hacer realidad lo que quieres llegar a ser, adónde quieres llegar y a lo que te quieres dedicar el resto de tu vida.

Si al mirar tu sueño te aflige ver todo lo que deberás hacer para poder alcanzarlo, sólo recuerda tu realidad presente y el descontento que te genera. Si no te esfuerzas por lo que quieres, tu futuro será el presente que vives hasta que decidas lo contrario, o tu propia vida presente se te terremotee. El estar descontento(a) con tu vida por un largo período de tiempo podría incluso  desembocar en el desarrollo de una crisis de estrés agudo, descontrol de emociones y conducta, y en el peor de los casos, desarrollar una enfermedad física sin causa de orden biológico.

Para comenzar este inicio de viaje a la vida de tus sueños, te sugiero mirar tu dibujo o leer la descripción que hiciste de ella todos los días antes de iniciar tu jornada y de irte a dormir. Date unos minutos para imaginarte allí viviendo ese momento que soñaste y experimentando las sensaciones que te genera el poder estar allí. Luego puedes repetir la siguiente frase 3 veces en voz alta, todos los días para automotivarte y tomar la decisión de lanzarte a concretarla:

  • “Yo (nombre y apellido) creo en mi sueño y me pongo en acción para que suceda y se convierta en el presente que anhelo”.
  • “Yo (nombre y apellido) creo en mi sueño y me pongo en acción para que suceda y se convierta en el presente que anhelo”.
  • “Yo (nombre y apellido) creo en mi sueño y me pongo en acción para que suceda y se convierta en el presente que anhelo”.

Si durante tu jornada de actividades surgen el descontento o el disgusto de estar donde estás, recuerda tu sueño, y repite la frase para darte ánimos. Tú ya sabes lo que quieres y los pasos que debes hacer para cambiar tu vida. Recuerda que todo proceso de cambio tiene una etapa de planificación, preparación, concreción y consolidación. 

Si este artículo te resuena, pero no sabes lo que quieres o no sabes cómo poder cambiar tu vida, lo único claro es que quieres un cambio, puedes seguir leyendo dos artículos relacionados (click aquí articulo “Si quieres cambiar tu vida, modifica..”) y (click aqui “El sentido de la vida es encontrar la manera de disfrutarla”) cuyas reflexiones y actividades sugeridas pueden ayudarte a evaluar si este descontento interno obedece a otras razones y no a un problema de vocación.

Si prefieres optar por una orientación más personalizada puedes tomar contacto conmigo a través de mi pre-consulta psicológica, un formulario gratuito que incluye un conjunto de preguntas asociadas a ciertas condiciones de salud mental, o puedes contactarme directamente mandando un mensaje a mi whatssap. Por ambas vías de contacto, te responderé lo antes posible.

Espero tus comentarios.

Un abrazo, Ps. Tamara Rojas W.

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Tamara Rojas W.

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Psicóloga, Trasciende Ahora ®

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